Cómo comunicar con propósito: una lectura de Viktor Frankl
Una lectura de Viktor Frankl para explorar cómo el sentido, los valores y la responsabilidad pueden transformar tu forma de comunicar.
5 min
Podemos aprender a estructurar una presentación, mejorar nuestra pronunciación o ampliar nuestro vocabulario. Pero existe una pregunta anterior que muchas veces olvidamos:
¿Para qué queremos comunicar?
Durante años trabajé impartiendo formaciones de inglés profesional en empresas. En ellas observé que dominar el idioma no resolvía necesariamente todos los problemas de comunicación.
Había profesionales con un nivel avanzado que seguían sintiéndose inseguros al intervenir en una reunión. Personas capaces de construir frases correctas que no encontraban la forma de expresar aquello que realmente querían decir.
Esa experiencia me llevó a ampliar mi mirada.
Comprendí que comunicar no consiste únicamente en conocer un idioma. También implica encontrar una intención, reconocer qué queremos aportar y asumir la responsabilidad de hacerlo comprensible para los demás.
El propósito no es una frase bonita
En el ámbito profesional hablamos con frecuencia de encontrar nuestro propósito. A veces lo tratamos como si fuera una declaración que pudiéramos descubrir, escribir en una libreta y aplicar para siempre.
Sin embargo, el propósito también puede ser algo mucho más concreto.
Puede aparecer en una conversación difícil, cuando decidimos escuchar antes de defendernos. En una presentación, cuando elegimos qué necesita comprender realmente la audiencia. O en una reunión internacional, cuando dejamos de intentar demostrar nuestro nivel de inglés y nos concentramos en contribuir.
Comunicar con propósito no significa que cada palabra deba contener una gran revelación.
Significa saber por qué estamos hablando, para quién y qué queremos hacer posible con nuestras palabras.

Una lectura de Viktor Frankl sobre el sentido
Viktor Frankl fue neurólogo, psiquiatra y creador de la logoterapia, un enfoque psicológico centrado en la búsqueda de sentido. Comenzó a formularlo antes de ser deportado a los campos de concentración nazis, una experiencia que marcaría profundamente su vida y su obra.
En El hombre en busca de sentido, Frankl reúne su testimonio sobre los campos con una introducción a su pensamiento psicológico. Por su contexto, no deberíamos convertir el libro en una colección rápida de enseñanzas sobre productividad o éxito profesional.
Su reflexión sobre el sentido es mucho más profunda.
Frankl no plantea que sufrir sea necesario para encontrar un propósito ni que descubrir un sentido elimine el dolor. Tampoco presenta una respuesta universal válida para todas las personas. Su trabajo nos invita a pensar en la libertad interior, los valores y la responsabilidad con la que respondemos a las circunstancias.
Puedes conocer con más detalle su trayectoria y el desarrollo de la logoterapia en la biografía del Viktor Frankl Institute.
¿Qué relación existe entre el sentido y la comunicación?
Esta lectura me hace pensar en algo esencial: nuestras palabras no existen de manera aislada.
Cuando hablamos, respondemos ante otra persona. Elegimos qué mostrar, qué callar, qué aclarar y qué responsabilidad asumir sobre el efecto de nuestro mensaje.
Por eso, antes de preparar una presentación o una conversación importante, podemos preguntarnos:
- ¿Qué necesita comprender la otra persona?
- ¿Por qué importa esta conversación?
- ¿Qué quiero aportar, además de información?
- ¿Qué valores quiero que estén presentes en mi forma de comunicar?
- ¿Qué conversación me gustaría que comenzara después de esta?
- ¿Estoy intentando contribuir o únicamente obtener aprobación?
Estas preguntas no sustituyen la preparación técnica. La orientan.
Nos ayudan a decidir qué información merece ocupar espacio, qué ejemplos pueden crear una conexión y qué debemos eliminar para que la idea principal se entienda.
De transmitir información a crear significado
Una comunicación profesional puede observarse desde tres niveles.
1. El contenido
Es aquello que queremos explicar: los datos, las ideas, los argumentos o las instrucciones.
Sin contenido claro, la audiencia tiene que hacer un esfuerzo innecesario para entendernos.
2. La relación
Toda conversación crea también una relación. Nuestro tono, nuestra escucha y nuestra manera de responder indican si estamos abiertos al diálogo o si únicamente queremos imponer una conclusión.
Incluso una presentación aparentemente unidireccional contiene una relación entre quien habla y quien escucha.
3. El propósito
Es la intención que organiza todo lo anterior.
¿Por qué necesita existir esta conversación? ¿Qué debería cambiar, comprenderse o hacerse posible después de ella?
Cuando el propósito está claro, resulta más fácil seleccionar el contenido y construir una relación coherente con nuestra audiencia.
Comunicar con propósito en una segunda lengua
Cuando comunicamos en inglés, es fácil que toda nuestra atención se dirija hacia nosotros mismos:
¿Estaré utilizando la palabra correcta?
¿Se notará mi acento?
¿Estoy cometiendo errores?
¿Pensarán que mi nivel no es suficiente?
Estas preguntas consumen una enorme cantidad de energía. Además, nos alejan de la persona que tenemos delante y de la razón por la que comenzamos a hablar.
Una pregunta diferente puede ayudarnos:
¿Qué necesita recibir la otra persona de mí en este momento?
No elimina automáticamente los nervios ni sustituye el entrenamiento lingüístico, pero desplaza el centro de atención. Dejamos de observar nuestra comunicación como un examen y empezamos a vivirla como un acto de participación.
Crear tu voz internacional no consiste en borrar tu identidad para parecerte a otra persona. Consiste en desarrollar los recursos necesarios para comunicar en inglés con confianza y reconocerte en tu propia voz.
Propósito personal y propósito profesional
Nuestro propósito profesional no tiene por qué ser una gran misión inmutable.
Puede ser una dirección que revisamos a medida que evolucionan nuestro trabajo, nuestras relaciones y nuestra manera de entender el mundo.
Quizá hoy tu propósito sea liderar con mayor claridad. Dar visibilidad a una idea que todavía no ha encontrado espacio. Ayudar a un equipo a atravesar un cambio. Construir un proyecto creativo. O participar en conversaciones internacionales sin sentir que el idioma reduce todo lo que puedes aportar.
También es importante distinguir este enfoque del “porqué” organizacional que propone Simon Sinek. Mientras Sinek estudia cómo una persona o una organización puede comunicar una causa capaz de movilizar a otros, Frankl nos conduce hacia una reflexión más personal sobre el sentido, los valores y la responsabilidad.
Ambas perspectivas pueden dialogar, pero no son equivalentes. Puedes profundizar en la primera en el artículo sobre cómo comunicar tu propósito en inglés a partir de Start With Why.
Una práctica antes de tu próxima conversación
Elige una reunión, presentación o conversación profesional que tengas pendiente.
Antes de preparar tus palabras, escribe una respuesta breve a estas preguntas:
- ¿Qué quiero comunicar?
- ¿Por qué importa?
- ¿A quién puede afectar?
- ¿Qué necesita comprender la otra persona?
- ¿Qué valor quiero que se perciba en mi forma de comunicar?
- ¿Qué deseo que ocurra después de la conversación?
Después, revisa tu mensaje.
Elimina lo que no contribuya a esa intención. Añade el contexto necesario. Busca un ejemplo que acerque tu idea a la experiencia de la audiencia.
Por último, practica en voz alta. Escucha si tus palabras representan realmente lo que quieres aportar.
Encontrar tu propósito como comunicador
En el episodio 5 del podcast compartí una primera reflexión sobre el propósito inspirada en El hombre en busca de sentido.
Es un episodio perteneciente a una etapa anterior del proyecto y hoy matizaría algunas ideas. Sin embargo, conserva una pregunta que continúa acompañando mi trabajo:
¿Qué quieres hacer posible a través de tu voz?
Escucha el episodio: Encontrar tu propósito como comunicador global
Your Fluency Habit: Purpose with Man's Search for Meaning
Leer también es aprender a conversar
Los libros no siempre nos ofrecen respuestas inmediatas. A veces hacen algo más interesante: nos entregan preguntas que siguen trabajando dentro de nosotros mucho después de cerrar sus páginas.
Esta es también una de las ideas que quiero explorar en el futuro AMERICANA Book Club: un espacio para leer no ficción y narrativa género thriller, desde una mirada periodística, relacionar las ideas de un libro con su contexto y conversar sobre las preguntas que abre.
No será una clase de inglés ni una formación convencional. Tampoco un lugar en el que buscar respuestas rápidas.
Será un espacio para investigar, contrastar perspectivas y construir una lectura propia junto a otras personas.
Porque desarrollar una voz no consiste solamente en aprender a hablar.
También implica aprender a mirar, pensar y descubrir qué merece ser dicho.





