Empatía táctica: cómo transformar conversaciones difíciles
Descubre qué es la empatía táctica y cómo utilizar la escucha, la voz y las preguntas para transformar conversaciones difíciles sin perder tus límites.
10 min
Hola a todos y bienvenidos a Tu Voz Americana,
Hoy vamos a explorar una habilidad que puede transformar nuestra manera de afrontar un conflicto: la empatía táctica.
Para hacerlo, analizaremos la forma de escuchar y comunicarse de Orna Guralnik en Couples Therapy, la docuserie de Showtime disponible actualmente en Paramount+ que nos permite observar sesiones reales de terapia de pareja.
La primera vez que vi el programa, me impresionó profundamente la presencia comunicativa de Orna.
No solo por su tono de voz suave y calmado, sino por su capacidad para permanecer dentro de conversaciones emocionalmente complejas sin precipitarse a ofrecer una respuesta.
Escucha.
Observa.
Deja espacio.
Y formula preguntas capaces de llevar la conversación hacia un lugar más profundo.
Orna Guralnik es psicóloga clínica y psicoanalista, además de docente en el programa posdoctoral de psicoterapia y psicoanálisis de la Universidad de Nueva York. Su trabajo clínico no puede reducirse a una técnica de comunicación, pero sí podemos observar algunos recursos que nos ayudan a comprender cómo se construye un espacio de escucha.
Qué nos enseña Couples Therapy sobre la comunicación
Couples Therapy se aleja deliberadamente de la caricatura habitual de los programas de telerrealidad.
No pretende mostrarnos solamente discusiones o momentos dramáticos. Nos permite observar lo que sucede cuando una persona dispone de tiempo, preguntas y suficiente seguridad para comprender qué existe detrás de una reacción.
En muchas conversaciones cotidianas escuchamos para responder.
Mientras la otra persona habla, nosotros:
- buscamos un argumento;
- preparamos una defensa;
- detectamos contradicciones;
- pensamos cómo demostrar que tenemos razón;
- intentamos terminar cuanto antes con la incomodidad.
Orna hace algo diferente.
No se apresura a eliminar la tensión. La utiliza como información.
Presta atención a una palabra que se repite, un cambio de tono, una contradicción, un silencio o una emoción que aparece durante unos segundos y vuelve a ocultarse.
Esa forma de escuchar convierte la conversación en un espacio de descubrimiento.
¿Qué es la empatía táctica?
El concepto de empatía táctica fue popularizado por Chris Voss, antiguo negociador de rehenes del FBI y autor de Never Split the Difference.
Consiste en reconocer la perspectiva y las emociones de la otra persona y demostrarle que las hemos comprendido.
No significa estar de acuerdo.
Tampoco implica justificar su comportamiento, ceder ante sus exigencias o renunciar a nuestros límites.
Su propósito es reducir la sensación de amenaza y obtener una comprensión más precisa de lo que está ocurriendo.
Podemos expresarlo mediante frases como:
- “Parece que esta situación te ha generado mucha frustración.”
- “Da la impresión de que no te has sentido escuchado.”
- “Parece que te preocupa que esta decisión te deje fuera.”
- “Por lo que dices, esto no empezó únicamente con la conversación de hoy.”
Estas frases no afirman que conocemos completamente la experiencia del otro. Presentan una hipótesis y permiten que la persona la confirme, la matice o la rechace.
Este enfoque forma parte del trabajo de Chris Voss sobre negociación y escucha de precisión. En este artículo puedes conocer otras técnicas de negociación para afrontar conversaciones complicadas, como el etiquetado emocional, el reflejo y las preguntas calibradas.
Orna Guralnik no está aplicando una técnica de negociación
Conviene hacer una distinción importante.
Orna Guralnik trabaja desde el psicoanálisis y la terapia de pareja. Chris Voss desarrolló la empatía táctica en el contexto de la negociación.
No son el mismo método ni persiguen exactamente el mismo objetivo.
La relación que establecemos aquí es un análisis comunicativo: ambos enfoques prestan atención a aquello que existe detrás de las palabras y buscan que la otra persona se sienta comprendida antes de intentar avanzar.
En el caso de Orna, esa escucha forma parte de un proceso clínico mucho más complejo. No deberíamos intentar interpretar o diagnosticar a otra persona como si fuéramos terapeutas.
Lo que sí podemos aprender es a sustituir la reacción inmediata por curiosidad.
Comunicación no violenta: observar antes de interpretar
Otra herramienta que puede ayudarnos es la Comunicación No Violenta, desarrollada por Marshall Rosenberg.
Su modelo propone cuatro componentes:
- Observación: describir lo que ha sucedido sin añadir un juicio.
- Sentimiento: identificar cómo nos afecta.
- Necesidad: reconocer qué valor o necesidad existe detrás.
- Petición: formular una acción concreta y negociable.
Por ejemplo, en lugar de decir:
“Nunca respetas mi tiempo.”
Podemos expresar:
“Esta semana he recibido tres peticiones fuera del horario acordado. Me siento sobrepasada porque necesito proteger mi tiempo de descanso. ¿Podemos organizar las próximas solicitudes dentro del horario laboral?”
La primera frase interpreta la identidad y las intenciones de la otra persona.
La segunda describe un comportamiento, explica su impacto y propone una vía para avanzar.
La empatía táctica se orienta primero hacia la experiencia del interlocutor. La Comunicación No Violenta también nos ayuda a expresar nuestra propia experiencia sin convertirla en una acusación.
Podemos utilizar elementos de ambos enfoques sin transformarlos en una fórmula rígida.
La voz que crea seguridad
Una de las características que más me interesa de la comunicación de Orna es su voz.
En conversaciones emocionalmente intensas, no intenta competir con el volumen o la velocidad de las otras personas. Mantiene un ritmo sereno y deja que sus preguntas encuentren espacio.
Su voz transmite:
- presencia;
- curiosidad;
- ausencia de juicio inmediato;
- capacidad para sostener la incomodidad;
- interés real por comprender.
Una voz calmada no significa una voz débil.
De hecho, mantener el ritmo cuando la conversación se acelera puede comunicar una gran seguridad emocional.
Esto no consiste en adoptar artificialmente un tono más grave o hablar con excesiva lentitud. Consiste en utilizar la respiración y las pausas para no permitir que la activación emocional decida por nosotros.
Escuchar lo que existe detrás de una reacción
En uno de los fragmentos de Couples Therapy, Orna presta atención al lenguaje agresivo utilizado durante una conversación.
Lo interesante no es concluir automáticamente que una palabrota revela un trauma o una experiencia infantil. No podemos conocer el origen de una reacción únicamente por una palabra.
La lección comunicativa está en formular una pregunta diferente:
¿Qué función está cumpliendo este lenguaje en este momento?
El enfado puede expresar muchas cosas:
- frustración;
- sensación de impotencia;
- miedo a no ser escuchado;
- necesidad de protegerse;
- dolor;
- cansancio;
- deseo de recuperar el control.
Reconocer esta posibilidad no significa tolerar una agresión.
Significa comprender que responder únicamente a la superficie puede intensificar el conflicto.
Si alguien dice:
“A nadie le importa lo que hago en este equipo.”
Podríamos discutir la generalización:
“Eso no es verdad. Claro que nos importa.”
O explorar lo que intenta comunicar:
“Parece que llevas tiempo sintiendo que tu trabajo no se reconoce. ¿Qué situaciones te han hecho sentir así?”
La segunda respuesta no concede automáticamente la razón. Abre la posibilidad de obtener información.
Tres recursos de empatía táctica
1. Nombrar lo que parece estar ocurriendo
Utiliza fórmulas abiertas:
- “Parece que…”
- “Da la impresión de que…”
- “Suena como si…”
- “Me pregunto si…”
Evita afirmar categóricamente:
“Lo que te pasa es que tienes miedo.”
Podemos equivocarnos. La empatía también requiere humildad.
2. Reflejar una palabra importante
Si alguien dice:
“Siento que siempre termino asumiendo toda la responsabilidad.”
Podemos preguntar:
“¿Toda la responsabilidad?”
Repetir las últimas palabras con una entonación interrogativa puede animar a la persona a desarrollar la idea sin interrumpirla con nuestra interpretación.
3. Formular preguntas que amplíen la conversación
En lugar de preguntar solamente «¿por qué?», prueba:
- “¿Qué es lo que más te preocupa de esta situación?”
- “¿Cuándo empezaste a sentirlo?”
- “¿Qué necesitarías para poder avanzar?”
- “¿Qué parte crees que todavía no estoy comprendiendo?”
- “¿Cómo sería para ti una solución razonable?”
Las preguntas abiertas permiten conocer el significado que la situación tiene para la otra persona.
La calidad de una conversación no depende únicamente de encontrar una buena respuesta. También nace de la curiosidad y de nuestra capacidad para seguir el hilo que la otra persona nos ofrece. Aquí puedes profundizar en cómo escuchar, preguntar y tener mejores conversaciones.
Usar la empatía táctica sin abandonar tus límites
Comprender no significa ceder.
Podemos reconocer la perspectiva del otro y, al mismo tiempo, comunicar con claridad lo que necesitamos.
Imagina que una persona del equipo te envía tareas fuera del horario acordado.
Podrías responder:
“Entiendo que estás intentando que el proyecto avance y que algunos plazos te preocupan. Al mismo tiempo, atender peticiones fuera del horario está afectando a mi descanso. A partir de ahora revisaré estas solicitudes durante la siguiente jornada laboral. Si aparece una urgencia real, necesitamos acordar previamente cómo gestionarla.”
Esta respuesta contiene tres movimientos:
- reconoce la preocupación de la otra persona;
- describe el impacto sin atacar;
- establece un límite concreto.
No termina con una petición excesivamente abierta que permita ignorar el límite. La empatía acompaña la claridad; no la sustituye.
Aplicaciones profesionales
Al dar feedback
Antes de señalar una mejora, intenta comprender cómo percibe la situación la otra persona.
“Parece que tuviste que tomar la decisión con muy poco tiempo. ¿Qué información tenías en ese momento?”
Ante un conflicto entre compañeros
Evita decidir demasiado pronto quién tiene razón.
“Quiero asegurarme de que comprendo las dos perspectivas antes de proponer cómo avanzar.”
En una negociación
Identifica los miedos o resistencias que todavía no se han expresado.
“Parece que el problema no es solamente el presupuesto. ¿Qué otra preocupación existe detrás de esta decisión?”
Durante una conversación personal
No intentes reparar inmediatamente la emoción.
“No sé todavía qué decir, pero quiero comprender lo que esto ha significado para ti.”
Ejercicio: escucha una capa más
En tu próxima conversación importante, intenta no responder al primer hilo que aparezca.
Sigue estos pasos:
- Escucha sin preparar mentalmente tu respuesta.
- Detecta una palabra, emoción o idea que se repita.
- Formula una observación provisional: “Parece que…”.
- Haz una pregunta sobre ese mismo hilo.
- Resume lo que has comprendido.
- Expresa después tu perspectiva o tu límite.
Al terminar, pregúntate:
- ¿Qué descubrí que no habría aparecido si hubiera respondido inmediatamente?
- ¿En qué momento sentí la necesidad de defenderme?
- ¿Mi tono ayudó a crear seguridad?
- ¿Escuché para comprender o para encontrar una réplica?
Escuchar es esencial, pero en determinadas situaciones también necesitamos responder con claridad y conservar nuestra posición. Estas técnicas para responder preguntas difíciles con seguridad pueden ayudarte a organizar el mensaje cuando existe presión.
La verdadera escucha transforma la conversación
Couples Therapy nos recuerda que una conversación difícil no siempre necesita una respuesta inmediata.
A veces necesita una persona capaz de permanecer, escuchar y formular la pregunta que permite llegar a otro lugar.
La empatía táctica no consiste en utilizar las emociones para manipular a alguien. Tampoco consiste en asumir la responsabilidad de resolver todo lo que siente.
Consiste en reconocer que detrás de cada posición existe una experiencia que necesitamos comprender si queremos construir una conversación diferente.
Escuchar no significa desaparecer.
Podemos crear espacio para la perspectiva del otro y conservar nuestra propia voz.
Podemos validar una emoción y mantener un límite.
Podemos mostrar empatía sin renunciar a la claridad.
Y muchas veces, ahí comienza la conversación que realmente necesitábamos tener.
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En mis programas de comunicación y oratoria internacional trabajamos escucha activa, conversaciones difíciles, asertividad, voz y liderazgo mediante situaciones profesionales reales.
No se trata de memorizar frases que funcionen siempre. Se trata de desarrollar la capacidad para escuchar, interpretar y responder con mayor presencia.
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